5 episodios que marcaron la presencia de la misión de la ONU en Haití.

La Misión de Naciones Unidas para la Estabilización de Haití, conocida como MINUSTHA, llegó a Haití el 1 de junio de 2004. Tenía un mandato de seis meses renovable y estuvo compuesta por 6,700 tropas y 1,622 policías civiles que llegarían paulatinamente.
El general brasileño Heleno Ribeiro Pereira, al mando de MINUSTHA, recibió en Puerto Príncipe una transferencia simbólica de poder de manos de Estados Unidos. 14 países enviaron contingentes militares y 23 aportaron policía al país caribeño para desarmar a las milicias rebeldes y a las milicias leales al ex presidente Aristide. (Fuente: Noticias ONU)
A continuación un balance de la presencia de la ONU en Haití publicado por la agencia de noticias de la BBC

  1. El desembarco en Haití
    Era el año 2004 y Haití estaba envuelto en un caos por las disputas por el poder.
    A principios de ese año, en la ciudad de Gonaïves estalló un conflicto armado que rápido se propagó hacia otras ciudades hasta que los insurrectos llegaron a dominar el norte del territorio haitiano.
    La explosiva situación motivó al Consejo de Seguridad de la ONU a autorizar el despliegue de una fuerza multinacional de 6.700 militares, los llamados «cascos azules», además de 1.622 policías civiles para restablecer el orden.
    Para 2009 se extendió la presencia de la Minustah para garantizar que el país llegara a las elecciones de febrero del siguiente año, pero antes llegó la mayor tragedia en la historia del país.
  2. El devastador terremoto
    La tarde del 12 de enero de 2010, Haití quedó en escombros.
    Un terremoto de magnitud 7,0 golpeó al país, causando la muerte de unas 316.000 personas, una cifra que nunca se había visto en el mundo por este tipo de desastres naturales.
    Además de la tragedia por la pérdida de vidas, el terremoto destruyó la capital, Puerto Príncipe, devastó la infraestructura y generó una grave crisis económica que se tradujo en más pobreza e inseguridad.
    También dilapidó los intentos de restablecer la democracia, pues las elecciones quedaron canceladas y las pugnas políticas resurgieron.
    La Minustah tuvo que ampliar su número a casi 9.000 militares y más de 4.300 policías para las labores de ayuda humanitaria y del restablecimiento del orden.
    En esos momentos fue cuando ocurrió uno de los errores más grandes atribuidos a la misión de la ONU.
  3. El cólera importado
    Tras el terremoto, en Haití surgió un brote de cólera -que no se había registrado en el país en más de un siglo- el cual causó la muerte de más de 10.000 haitianos entre agosto y octubre de ese año.
    Poco tiempo después se conocieron evidencias que apuntaban a que el cólera había sido llevado a Haití por las propias fuerzas de la Minustah.
    Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU. (CDC, por sus siglas en inglés) presentaron un informe en 2011 en el que se indica que los soldados de Nepal pudieron haber llevado la enfermedad al país.
    «El primer caso de cólera en Haití ocurrió en Meille, justo al lado del campamento militar nepalés», dice el informe, algo que confirmó un panel de expertos de la ONU, según los CDC.
  4. La violación que era «broma»
    Otro de los momentos más complicados que vivió la Minustah fueron las acusaciones contra los cascos azules por casos de violaciones a los derechos humanos.
    En 2011, el haitiano Johnny Jean, de 18 años, aseguró que fue víctima de cuatro militares uruguayos de la Minustah que lo asaltaron sexualmente.
    Los uruguayos señalados dijeron que se trató de una «broma», pero el caso generó fuertes protestas en Haití contra la misión de la ONU.
    Además, un borrador de un informe de la ONU en 2015 mostró que cascos azules tenían como práctica el intercambio de ayuda humanitaria a cambio de sexo en Haití y Liberia.
  5. La entrega del mando
    En abril de 2017, el Consejo de Seguridad de la ONU decidió que era tiempo de que la Minustah dejara Haití y dio un plazo de seis meses para la salida, la cual se produjo en octubre del mismo año.
    La cuestión clave en este proceso ha sido la entrega del mando de seguridad a las autoridades haitianas y su Policía Nacional.
    La corporación ha estado bajo entrenamiento de la Minustah en los últimos años, pero apenas tiene 15.000 elementos para una población de cerca de 11 millones de personas.
    Sandra Honoré, la jefa de Minustah, anunció que una pequeña fuerza de acompañamiento de la ONU se quedaba en Haití para vigilar que se mantuviera el estado de derecho.
    Pero también advirtió que al gobierno de Moise le había llegado la hora de «asumir plena responsabilidad».
    Moïse fue asesinado a tiros el 7 de julio de 2021 por hombres armados que entraron en su residencia en la capital de Haití, Puerto Príncipe.